Los accidentes de camión en las transitadas carreteras de Texas, son cada vez más comunes, debido al incremento que día con día se da de este tipo de transportes.

Por desgracia, las lesiones que dejan suelen ser catastróficas y los costos de una demanda son demasiado altos, por lo que las compañías aseguradoras que cubren estas unidades, cuentan con abogados muy agresivos, cuya única función es salvar el dinero de la aseguradora; a ellos no les importan las personas lesionadas, su trabajo es mantener cerradas las arcas de la compañía que los contrató. La única forma de vencerlos es contratar al mejor abogado de lesiones personales que se pueda encontrar.
Los tráileres que transportan mercancías son verdaderas bombas de tiempo recorriendo los caminos del Estado, pues se encuentran en constante peligro de provocar un accidente; ya sea por el estrés con que conducen, pues tienen que cumplir con su ruta en un tiempo determinado, por alguna distracción, por cansancio, por las condiciones climáticas o de las carreteras.
En fin, las causas pueden ser muchas, pero las consecuencias son catastróficas: personas con múltiples fracturas como de brazos, piernas y hasta de la columna vertebral; que suelen ser incapacitantes y muchas veces de por vida. Lograr que una aseguradora reconozca la gravedad y consecuencias de las lesiones, son un camino “lleno de piedras”, más aún si las víctimas hablan español, que sólo un experto Abogado de Lesiones Personales bilingüe como Javier Villarreal, sabrá esquivar.
Si tú o algún ser querido quedaron lesionados a causa del choque con un camión, es imprescindible que contrates a un abogado de lesiones personales altamente especializado, con gran experiencia en este tipo de accidentes, pues las peleas que se darán con la aseguradora que cubre el transporte que los dejó heridos, tendrán unas características diferentes al que se darían si fuera contra otro auto pequeño, debido a que:
No es justo que la aseguradora se quede con los cientos de miles de dólares que te corresponden, tanto por las lesiones que tienes en el presente, como por las consecuencias de las mismas, inclusive aquellas que quizá marquen toda tu vida futura, como una incapacidad permanente.